TIFFANY & CO. EXPANDE SU COLECCIÓN ETERNITY CON DIAMANTES Y AGUAMARINAS

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TIFFANY & CO. EXPANDE SU COLECCIÓN ETERNITY CON DIAMANTES Y AGUAMARINAS

Para Tiffany & Co., medir el tiempo siempre ha sido la excusa perfecta para exhibir su abrumador dominio sobre las piedras preciosas. Desde los días en que Charles Lewis Tiffany y el legendario gemólogo George Frederick Kunz exploraban el mundo en busca de las rarezas minerales más exquisitas, la casa neoyorquina ha cimentado una reputación indiscutible. Hoy, ese legado histórico aterriza directamente en la muñeca con la presentación de dos nuevos guardatiempos que se suman a la fascinante colección Eternity by Tiffany.

El encanto intelectual de esta línea radica en un brillante guiño a los propios archivos visuales de la marca. Inspirada en una célebre serie de anuncios publicitarios de la década de 1960 que mostraba anillos de compromiso en diversas tallas, la carátula de los relojes Eternity sustituye los números tradicionales por doce gemas, cada una ostentando un corte distinto: brillante redondo, baguette, cojín, Tiffany True®, marquesa, Asscher, pera, ovalada, esmeralda, triangular y princesa. Como un guiño de romanticismo puro, la posición de las 12 en punto siempre está reservada para una talla en forma de corazón, recordando de manera poética que cada día debe comenzar y terminar con amor. Naturalmente, los doce engastes son elaborados y colocados a mano por los artesanos joyeros de la maison.

El protagonista absoluto de este nuevo lanzamiento es una espectacular iteración de 33 milímetros con caja en forma de cojín, forjada en oro blanco de 18 quilates e impulsada por un movimiento automático. La pieza es un manifiesto de opulencia escultural: su carátula está completamente pavimentada por diamantes y enmarcada por un bisel de 44 aguamarinas en talla baguette. Las horas son marcadas por 12 aguamarinas en cortes individuales, logrando un contraste gélido y sumamente sofisticado con las 561 incrustaciones de diamantes (3.31 quilates en total). Sellando la maestría de la casa, la corona ostenta un diamante brillante redondo de 0.47 quilates, abrazado por el inconfundible diseño de seis garras del icónico Tiffany® Setting.

Para quienes prefieren una sutileza más cálida, la segunda propuesta se presenta en una caja cojín de 28 milímetros en oro amarillo de 18 quilates. Su carátula de madreperla blanca sirve como un lienzo inmaculado que resalta la pureza de los 67 diamantes que marcan las horas. Ambos modelos comparten un bisel diseñado meticulosamente para emular la línea continua y sin fin de los clásicos anillos de eternidad. Las piezas se aseguran a la muñeca mediante un elegante broche en forma de "T" en oro de 18 quilates, sutilmente revestido con diamantes. Con esta entrega, Tiffany & Co. vuelve a demostrar que sus diseños trascienden la lectura de las horas para convertirse en verdaderas joyas de colección.