LA NAVIDAD A MEDIDA: TOMMY HILFIGER REÚNE A SU FAMILIA GLOBAL PARA REINVENTAR LAS FIESTAS
The Walk
La temporada de fiestas suele venir acompañada de un guion preestablecido de etiqueta y formalidad, pero este año, Tommy Hilfiger ha decidido reescribir las reglas. Para su campaña de Invierno 2026, la icónica firma estadounidense hace a un lado la rigidez festiva y apuesta por una premisa mucho más liberadora: no existe una sola manera correcta de celebrar. Bajo esta filosofía, la marca ha reunido a una ecléctica familia global de voces culturales para demostrar que la Navidad perfecta es, ante todo, un asunto estrictamente personal.
En lugar de posados acartonados, la campaña ofrece un acceso íntimo a los verdaderos rituales de sus embajadores. Por un lado, vemos la emoción de Travis Kelce, quien se prepara para su primera Navidad como hombre casado, inaugurando la temporada en el instante exacto en que se instala el árbol. En el otro extremo del espectro festivo está JISOO, quien defiende el arte del descanso absoluto: su día ideal consiste en dormir hasta la cena y coordinar el envío de comida a domicilio para que los platos fuertes y el postre lleguen al unísono. Las anécdotas se vuelven aún más singulares al cruzar el Atlántico, con el actor Arón Piper sumergiéndose al natural en las gélidas aguas del norte de España, o la creadora Quen Blackwell sustituyendo las luces tradicionales por un espectáculo de drones.
Esta calidez y autenticidad sin filtros se traslada directamente a la propuesta sartorial de la colección. Tommy Hilfiger reinterpreta el guardarropa festivo a través de un lente modern prep, entregando una clase magistral sobre el arte del layering elevado. La chore jacket de lana se consolida como la pieza exterior definitiva de la temporada, llevada con naturalidad tanto por Kelce como por el basquetbolista Josh Hart. Por su parte, el tejido de trenzas (cable knit) reafirma su estatus de ícono atemporal: lo vemos protagonizando el total look en denim de Áron Piper, cobijando a figuras del fútbol como Dominik Szoboszlai y Florian Wirtz, y coronando la estética relajada pero impecable de JISOO y Blackwell.
Como bien señala el propio Tommy Hilfiger, la familia siempre ha sido el motor creativo de la marca. Sin embargo, esta temporada el concepto de familia se expande para abrazar el humor, las rarezas y la personalidad individual de su círculo de embajadores. Ya disponible en boutiques y plataformas globales, esta colección no solo ofrece las piezas clave para el invierno, sino que lanza una invitación clara: vístete con aplomo, abraza tus propias tradiciones y celebra exactamente bajo tus propias reglas.