CORINA, UNA VALIENTE
Dani MJ
Imágenes Mandarina Cine / Cobra Films
Ante una ferviente “crisis” de comedias mexicanas en el cine, lo único que podemos pensar es en la gran necesidad de la descentralización de historias que transcurren en CDMX y que ya es suficiente de romances vacíos que se celebran con los protagonistas cantando en una boda hasta la llegada de los créditos.
Corina es todo eso que no habíamos visto en años en el cine comercial del país: una comedia ligera, una historia fuera de la Ciudad de México, sin demasiadas pretensiones, complicaciones, ni clichés. Una historia bien hecha, que encuentra su encanto en la sencillez.
Una joven con agorafobia, resultado de haber presenciado el atropellamiento de su papá a los ocho años, ha vivido durante veinte años con su madre en una burbuja, una que no le exige transitar su vida más allá de su cuadra. Su rutina es sencilla: café por las mañanas, trabajo de corrección de estilo en una editorial de libros, evitar cualquier interacción social, regresar a casa viva y repetir. Todo parece seguir su curso hasta que su vida se ve interrumpida por una serie de eventos desafortunados propiciada por la crisis de la editorial y un manuscrito con un final desastroso que los puede llevar a la quiebra. En un intento por arreglar el texto (solo para ella), gracias a un giro inesperado, su versión llega a la imprenta como si fuera obra de la autora original. Ahora, Corina debe embarcarse en un viaje para enmendar el error, enfrentándose a sus miedos y saliendo de su zona de confort por primera vez en su vida.
“Yo creo que las personas son mucho más que las palabras que usamos para describirles” dice uno de los personajes en el momento climático de la cinta. Creo lo mismo, y aplicable incluso en las películas. Me parece que hay más que un solo es una película buena o mala, también se trata de las intenciones y elementos positivos o negativos que la construyen.
La historia transcurre como un cuento corto infantil: nuestra protagonista con un trauma y que en un punto cumbre decide romper con todo para buscar su versión más valiente.
“Quizás un personaje cobarde que tiene un acto de valentía no era un cobarde, era un valiente esperando salir”
Puede que el desarrollo emocional de Corina se sienta algo acelerado, pero como en los cuentos, no hay demasiado tiempo para profundidad cuando se tiene una misión por cumplir. Los personajes secundarios, con sus personalidades entrañables, junto con el ambiente nostálgico de los 90, construyen un escenario muy parecido a Amélie, donde los pequeños detalles cotidianos se convierten en reflexiones.
A través de esta narrativa, la historia nos invita a explorar los rincones de las inseguridades humanas, a ver la vida más allá de el positivo, abrazarla con sus matices y de que incluso entre el caos existe esperanza.
Corina me parece una invitación a iniciar nuevos caminos en la narrativa cinematográfica. Tal vez el cine mexicano no se reinvente por completo después de ella, pero sí es el precedente para abrir espacio para voces como esta.