EL ATERRIZAJE DE BYREDO EN MÉXICO: UNA ARQUEOLOGÍA SENSORIAL
The Walk
Imágenes por DANI MJ / The Walk.
El debut definitivo de Byredo en México exigía mucho más que una simple exhibición de frascos sobre repisas inmaculadas. La firma fundada por Ben Gorham ha construido su culto global basándose en la traducción de recuerdos en acordes olfativos, por lo que su carta de presentación en el país debía ser una inmersión absoluta. Esto fue exactamente lo que ocurrió la noche del 7 de octubre en el espacio BajoBajío de la Roma Sur, donde la marca transformó su fiesta de lanzamiento en un fascinante ejercicio de arqueología sensorial.
El núcleo de esta llegada fue la instalación MATTER / MEMORY, concebida por Leo Garza de GARZA Studio y gestionada por Artsynonym. La premisa de la obra era ambiciosa: otorgarle un cuerpo físico a lo intangible. Cinco de las fragancias más reconocidas de la casa adquirieron volumen y textura dentro de vitrinas iluminadas, veladas parcialmente por esferas de acero y superficies transparentes que formaban una cortina dinámica. Una ligera capa de niebla unificó el paisaje, obligando a los asistentes a rodear la obra para descubrir cómo el propio movimiento alteraba la percepción de las piezas. Para quienes se perdieron este primer encuentro, la instalación extenderá su ciclo de vida trasladándose a finales de octubre a la Artsynonym Gallery en la Roma Norte, donde permanecerá abierta al público durante tres semanas.
El recorrido del evento trascendió el plano escultórico para invadir el resto de los sentidos mediante una hibridación de disciplinas. El chef Mauricio Vega, mente detrás de GOYA TALLER, estructuró una propuesta gastronómica bajo el concepto The Surreal Sensorium, utilizando el gusto como un vehículo directo para evocar nostalgia y detonar combinaciones inesperadas. El diseño interior de los salones dedicados al maquillaje y cuidado corporal mantuvo esta misma línea curatorial, integrando mobiliario contemporáneo de Radical y piezas del artista Raúl de la Cerda para elevar el diálogo visual.
El paisaje sonoro funcionó como el hilo conductor de la velada. Fernando Bueno, mejor conocido como “Poni” en su faceta con Little Jesus, intervino el espacio con texturas de música ambiental que dialogaban directamente con la obra de Garza y las notas de los perfumes. La transición hacia una atmósfera puramente festiva quedó en manos de los DJ sets de Camila Valero y EMISOPA, respaldados por las proyecciones envolventes de Nikita Milano. Con esta presentación, Byredo deja claro que su entrada al mercado mexicano prioriza la experiencia sobre la transacción, invitándonos a redefinir la manera en que recordamos a través de la materia.