LOEWE FALL 2026 READY-TO-WEAR: DONDE LA IRREVERENCIA Y ESTRUCTURA CONVERGEN

Dani MJ
LOEWE FALL 2026 READY-TO-WEAR: DONDE LA IRREVERENCIA Y ESTRUCTURA CONVERGEN

Sabemos que las primeras pasarelas de los nuevos directores creativos frente a las marcas, y en general en la vida, la curva de aprendizaje puede ser un poco truculenta. Para esta segunda colección al frente de Loewe, Jack McCollough y Lazaro Hernandez continúan delineando el rumbo de esta nueva etapa para la casa española. Y sí, su llegada significa cambio de dirección, con una propuesta centrada en la estructura, el volumen y una aproximación casi escultórica.

La colección parte de una idea clara: trasladar la artesanía histórica de la marca hacia una estética contemporánea. Abrigos, parkas y bombers de cuero, hombros redondeados y proporciones exageradas transforman cada pieza en una exploración divertida e irreverente. La napa —material emblemático de la casa— fue protagonista no solo en bolsos sino en diferentes colores y tipos de prendas. En algunos looks, la fluidez se ve representada a través de plumas y materiales que parecieran sacados de un bote marino.

La paleta cromática mantiene una base de neutros como negro, marrón y beige, interrumpidos por acentos vibrantes de colores primarios y secundarios que aportan mucha jovialidad visual. Bajo estos volúmenes dramáticos, las capas interiores permanecen reforzando la idea de que el protagonismo recae en la forma y el material.

Sin duda el desfile fue una oda al arte contemporáneo desde la coreografía y planteamiento del desfile, presentado en el Château de Vincennes, incorporó esculturas monumentales de criaturas marinas creadas por la artista Cosima von Bonin, introduciendo un contrapunto surrealista y lúdico al minimalismo de las prendas.

Con esta colección, McCollough y Hernandez consolidan una visión de Loewe donde la experimentación se construye del exceso decorativo, proponiendo la diversión como manifiesto.