ARTESANÍA, REGENERACIÓN Y LA MUERTE: ENTREVISTA CON ANNETTE ARELLANO Y ADÁN CÁRABES
Kevin Gorian
Fotografías por Kevin Gorian
I
A Annette Arellano y a Adán Cárabes los unió la muerte —aunque quizá no de la manera en la que estás pensando. La alianza que este año arrancó con la instalación Dos Corazones, se gestó durante una cena en conmemoración del Día de Muertos, en la que Adán recibió como obsequio una figura que representaba una de las imágenes icónicas de la lotería mexicana. De entre las muchas posibilidades que podían haber terminado en manos de Adán —El Gorrito, La Dama o El Bandolón—, fue La Muerte, la imagen catorce, la que llegó a él. Para ambos entrevistados esto no fue casualidad, ni azar, sino designio.
ADÁN CÁRABES (AC): Sí. Nos conocimos, lo tengo que mencionar, gracias a Katia Contreras. Organizó, con motivo del Día de Muertos, una cena de gala con diferentes arquitectos, diseñadores bastante reconocidos, entre ellos me invitaron a mí y...
ANNETTE ARELLANO (AA): El más reconocido.
AC: ¡No! La verdad es que había compañeros que admiro mucho. Y ahí estaba yo, sentado en una mesa espectacular de Huakal, en Casa Huakal aquí en las Lomas. Annette y yo creemos, y no, en la suerte...
AA: No, no es suerte.
AC: Pero sí es destino, sí es destino. Nos tocó sentarnos juntos, a Annette y a mí. Annette y todo su equipo nos regalaron un, un…
AA: Yo repartí una pieza de barro de la lotería.
AC: Que tenía la simbología de la lotería mexicana. Estaba La Rosa, El Borracho, El Barril...
AA: La Calaca.
AC: La Calaca. Y cuando volteo la pieza, que decía mi nombre atrás, «Adán», y acá decía «Annette»… Yo en mi despiste [pensaba] «pues quién será Annette, quién sabe», ni nos habían presentado.
AA: Y aparte lucías fatal.
AC, tras una sonora risa: Y volteo la pieza ya sentados y me toca «La Muerte» con el número 14. Yo, en lo particular, creo mucho en la numerología y el 14 me sigue, es un número que está constantemente junto a mí. Entonces cuando volteo a ver la pieza y se las presumo… La muerte a la gente no le gusta o no reacciona muy bien: «Ay, la muerte, me tocó la muerte», fatalismo, es que es algo malo... No, es todo lo contrario.
AA: Yo me emocioné.
AC: La muerte simboliza el renacimiento, simboliza una nueva... es como una mutación, una transformación hacia algo mejor. ¡Y heme aquí! Entonces nos sentamos... así surgió esa chispa. No nos conocíamos, yo no conocía Huakal, yo pensé que iba a llegar a un restaurante: «Qué raro, ha de ser un speakeasy de esos restaurantes muy acá escondidos», y llego a ver estas maravillas que, por cierto, desde niño siento fascinación por las artesanías. Para mí la artesanía no es un arte chiquito, es arte. La supera, de hecho, para mí, que me considero también creativo artista. Un artista rara vez va a superar esta magistralidad que tienen los artesanos con sus manos, con sus dedos, con su ojo. Portan muchísima ancestralidad: de los abuelos, de los bisabuelos, de las abuelas, de las bisabuelas y la están trayendo aquí.
II
Annette, con pasión por el diseño y alma de filántropa, y Adán, quien no siguió su deseo de ser cardiólogo, pero sí ha logrado llegar al corazón de las personas a través de convertir la arquitectura en filosofía, no podrían ser más complementarios ni habiendo crecido bajo el mismo techo. «Y nos la pasamos hablando de la muerte. Pero, curiosamente, fue un tema que nos gustaba a los dos», recordó Annette mientras platicábamos dentro del número 25 de Huichapan. «A los dos, y hablamos... intimamos creo que a los 10 minutos. Fue muy natural y ha sido muy natural. Ahora estamos haciendo cosas. Este montaje, esta interpretación y esta alianza entre Proyectos Paraíso y Huakal es simplemente una muestra», complementó Adán, dejando volar en el aire del espacio personalizado por él su equipo todas las posibilidades que aún están por venir.
Las instituciones que ambos encabezan —Huakal por un lado y Proyectos Paraíso por el otro— nacen de una necesidad palpable de otorgarle un sustento al diseño y de dignificar y enaltecer la artesanía —«lo que nos une es resignificar la estética y la belleza en pos del bienestar del ser humano y de su sistema», en palabras de Adán. Estas metas resuenan a la perfección con dos personalidades chispeantes y profundas, entrelazadas, a su vez, en una instalación que, por ahora, vive y respira en el escaparate que une atelier Proyectos Paraíso con las personas que día a día recorren la colonia Hipódromo.
III
La pasión de estos dos creadores los ha llevado a trasladar sus ideales a acciones concretas —sea en Huakal o en Kalimori, en Ectarea o en la Design Week México—, porque, a fin de cuentas, lo que queda de nosotros cuando nos vamos de este mundo, ¿qué es? «Dejas mensajes, dejas legados, dejas sonrisas, dejas historias, ¿no? Y más que lo que dejes material, es lo que le dejes a las personas en los corazones», explicó Adán, hablando del porqué hacen lo que hacen. «Y un poco es por lo que decidimos muy naturalmente hacer esta primera intervención, que está muy ligada al corazón».
AA: ¿Qué más le puedes pedir a la vida? Conexiones y relaciones reales, auténticas, honestas. Y lo mismo puede ser él diseñando un espacio arquitectónico y, en un momento dado, yo entrando a colocar piezas que le van a dar otra connotación, otro enfoque, y le van a dar también vida a ese material que él creó. Ahí es donde está la belleza de los que nos gusta la parte estética y creativa: que verdaderamente sientas esas compaginaciones de los distintos elementos. Adán trabaja muy bien con los elementos naturales y para mí eso es lo mismo que hacen mis artesanos. Viene todo de la tierra.
AC: Y nosotros venimos de ella también.
AA: Y para allá vamos.
AC: Y para allá vamos.
IV
Con el tema que unió a dos espíritus durante una cena todavía presente, llegó a mi mente ?bien entendida o no? la «muerte del artista», ese acto en el que un creador o creadora deja de ser quien era al momento de soltar una obra. Un «duelo», como lo llamó Annette. Para Adán, lo que dejó atrás al terminar Dos Corazones fue energía y un valor desinteresado por reinterpretar el trabajo de los maestros artesanos. Al mismo tiempo, para él, hay una belleza muy particular en la idea de que lo que hoy está, mañana ya no. «Está ahora, lo ves, y posiblemente en dos o tres semanas ya no va a estar», dijo. «Y sí me deja algo muy rico: la atemporalidad. Saber que aquí dejo energía, amor y cariño que se va a transmitir, pero luego ¡fiu!, ya se fue. [...] Pero justo lo bonito que tienen estas instalaciones, o esto que sucedió aquí o está sucediendo, es este tema lúdico. Eso es lo que me gusta, que es muy... pues este "a ver", escoger tal pieza, cómo iba a quedar... Tenía indicios en mi cabeza, pero no sabía cómo iba a quedar y eso me gusta mucho. El hecho de poder colaborar de esta forma tan infantil».
AA: A mí me genera otro efecto. A mí me genera un poco lo que dice Adán, porque no hay nada estático en la vida, ¿no? Entonces a mí sí me causa... porque para mí son momentos presentes. Entonces, este momento, esta entrevista, esas fotos, son momentos que me generan placer, que me generan emociones... y luego se van. Y por otro lado, cada vez que compartes de alguna manera, estás aplacando al ego. Estás aplacando al ego porque es una manera de dar de mí y no saber qué va a pasar y eso a veces no es fácil. Porque estás poniendo tu corazón y estás poniendo tus ideas y estás poniendo tu empeño en algo que quién sabe qué va a pasar. Y como dice Adán, luego ¡puf!, desaparece. Y fue solamente un momento presente.
AC: Pero fíjate que ahorita que está hablando Annette y dice todo... y baja como esta energía más solemne. Digo: qué maravilla que unas piezas de arte, unos milagros, porque los corazones en realidad son milagros, ¿no?
AA: No, no, y aquí hay diseño que es tuyo.
AC: Aquí hay diseño, claro. Pero sí, cómo el diseño, reinterpretando unas piezas... aquí el hilo conductor son las artesanías. Y cómo estas piezas entonces te pueden llevar a tener estas conversaciones profundas, ¿me explico? Es justo parte del mensaje que traemos nosotros también, que lo dijo Annette al principio: cómo resignificamos lo que una artesanía representa, transmite... y aquí está. Estamos reunidos alrededor de artesanías reinterpretadas, pero al final del día... ¿Tú sabes la cantidad de tiempo, de energía, de historias... la tierra, los hornos, ¿sabes? Lo que hay allá atrás. Hay mucha historia ahí. Eso es también lo que representamos Annette y yo hoy a través de esto que estás viendo.
V
En Dos Corazones, los más versados en la observación pueden encontrar una sutil referencia a una de las artistas mexicanas más populares alrededor del mundo: Frida Kahlo. Para dar forma a este instante artístico, Annette y Adán hallaron inspiración en el cuadro de Las Dos Fridas. Empero, esto no convierte la instalación en una relectura estricta del trabajo de la pintora de Coyoacán, sino que, más bien, se percibe como una abstracción espiritual de lo que ambos encontraron dentro de la pieza: una invitación a reconectar con nosotros mismos. «Realmente lo que transmite para mí la pieza, es una conexión con uno mismo», comentó Adán. «He leído algunas cosas de esa pintura, pero cuando vi esta pieza y vi los corazones, inmediatamente me llevó a ese lugar donde en su pintura, Frida se está tocando a ella misma, se está viendo a ella misma, se está saliendo de ella misma para verse», y así como Frida, la instalación nos invita a mirar en nuestro interior. Desconectarnos un rato. Sentarnos. Perdernos en la observación aunque sea un instante.
AC: Ahora que ha estado esta exhibición puesta durante ya un mes, casi... no saben la cantidad de historias que nos han estado viniendo a compartir las personas que vienen a tomarse una foto. Es que es cautivadora, los corazones son cautivadores. Y me atrevo a decir que creo que somos el único país que utilizamos tanto el corazón, que le damos tanta importancia al corazón: el Sagrado Corazón de Jesús, pero el corazón... o sea, comemos corazones, el corazón está en los milagritos. Somos... yo quería ser cardiólogo. O sea, como que el corazón es muy... No sé si sepan que el corazón tiene inclusive neuronas. Nosotros tenemos tres cerebros: tenemos el cerebro en tu cabeza, tenemos otro en el corazón y en tu estómago. Entonces… ya me salí otra vez, lo siento. ¿Por qué me invitan?
AA: ¡Hombre, ya te fuiste! O sea, si yo fui profunda, tú ya estás en la filosofía total.
AC: Sí, es que imagínate, cuando truenas con tu novio, tu novia, lo que sea, y sientes el corazón roto, es que sí está roto. El corazón sí siente. Entonces, regresando a esta pregunta de por qué nos fijamos o por qué hay esta inspiración en Las Dos Fridas, en sus dos corazones, es eso; y es también como un llamado hacia algo importantísimo, y esto creo que es más importante que lo que te dije antes: es un llamado a nuestros hermanos, o sea, a la gente que va pasando, a la población, al humano, a decir: «¡Hey!, salte de ti mismo y conéctate con el corazón de la persona que está enfrente». Y eso suena muy hippie, suena muy new age, pero es que estamos tan inmersos en nosotros mismos que a veces, cuando te das oportunidad de salirte un poco, como es el cuadro de las Fridas, que sale como un hilito y se conecta con el otro, muy Avatar, descubres cosas tan interesantes de quien sea. Bueno, eso es lo que nos pasó a ti y a mí.
AA: Sí, justo lo estaba pensando.
AC: Entonces por ahí viene mucho el porqué simplemente tomar esencia de esa pintura, porque no ves aquí ninguna Frida; ves como una abstracción minimalista de eso.
AA: Para mí esa representación efectivamente es el tema de que vivimos muy desconectados y tenemos que reconectar. De todo lo que está sucediendo a nuestro alrededor, lo que hace es que nos desconectemos: todos estos aparatos, todo... Y tenemos que conectar; y para mí una manera de conectar es la tierra, los artesanos, la gente con la que convivo, trabajo... lo quiero vivir intensamente, porque no es de a gratis.
VI
Esta alianza, forjada en latón y mantenida con cuerdas, es solo el principio de lo que Huakal y Proyectos Paraíso tienen planeado para el futuro. La misión de este encuentro creativo va más allá de lo instantáneo; está dirigida hacia lograr concretar un diseño mexicano y una regeneración cultural diferentes, razonadas, bellas.
AA: Yo quisiera ver más creaciones reales desde el punto de vista del porqué se crean. No nada más desde la perspectiva de tener un techo, cuatro paredes y cualquier pieza de decoración. Es qué te deja ese espacio cuando estás en él, qué te refleja y cómo te envuelve. Para mí, una casa o un proyecto arquitectónico tiene que tener alma propia. Y eso no se logra nada más porque te pusiste a dibujar y resolviste un esquema de cuatro paredes. Tiene que tener alma. Y así es como lo veo yo, que yo quisiera ver más... menos frivolidad en el show. Que haya... que te genere, que te revuelva... ¡más corazón! Que te revuelva para bien o para mal, pero que te revuelva. Es como cuando dicen: «que hablen bien o que hablen mal, pero que hablen». Eso es lo que yo quisiera ver más: más alma.
AC: Más alma, sí. Y fíjate que algo que nos unió fue esto que ya te comentamos de la cena y tal, pero Proyectos Paraíso tiene un leitmotiv, tiene un propósito, tiene un enunciado que me tomó varios años llegar a él. Es muy sencillo, pero luego lo sencillo cuesta trabajo. Nosotros decimos que creamos —y lo hacemos— creamos belleza, bienestar y regeneración para las personas, que es nuestro objeto más inmediato. No el ente arquitectónico. A mí lo que me interesa es primero la persona: escuchar a la persona, saber qué quiere, saber su historia, saber qué siente, solucionar sus necesidades, ya sean habitacionales, ya sean de algún proyecto financiero, hotelero, un restaurante... Primero es entender a la persona, crear belleza, bienestar y regeneración para las personas en los espacios que habitan. Porque nosotros los seres humanos necesitamos, para lo que quieras, un ente arquitectónico. Hasta para un puestecito de quesadillas en la carretera, eso es arquitectura también, hasta vernácula. Y luego, después de impactar, crear esto en los espacios que habitan las personas, la tierra misma. Justo ahí viene lo que para mí representa muy sutilmente (porque es muy complejo el marco de pensamiento de la regeneración que ahorita se está empezando a hablar y me da mucho gusto) la evolución de la sostenibilidad. La sostenibilidad ya se quedó prostituida en cómo vendemos más, y ahora la regeneración no habla nada más de ESG y ASG y los tres pilares de la sostenibilidad que es lo natural, lo social y lo económico. No. La regeneración y eso es lo que nos une…
AA: Es como todo, es un todo…
AC: Es un todo y es un marco de pensamiento y tiene que ver con reciprocidad, tiene que ver con entender lo único que es cada uno de los proyectos, de las personas, de los artesanos... En fin, no te voy a echar un choro porque es larguísimo, pero justamente este leitmotiv, esta misión que tiene Proyectos Paraíso es para compartir, es decir, esto no es la filosofía solamente de Proyectos Paraíso. Como dirían los Ángeles Azules, es «de Proyectos Paraíso para el mundo». Proyectos Paraíso son burbujas que van emergiendo en muchos lugares, de tal forma que hoy Huakal también es un proyecto paraíso. Compartimos esa visión regenerativa que habla de sistemas, habla de regenerar el ser a través de la belleza, a través de la estética, a través de la arquitectura, del diseño; es resignificar la estética. Y con esto cierro esta pregunta, porque, si tú te pones a ver a la naturaleza y cómo se regenera y cómo se forma, date cuenta que donde hay belleza hay mucho bienestar. Es la energía. La misma naturaleza nos va dando respuestas. Hay que resignificar la belleza que hemos perdido en el camino. Muchas veces, el ser humano hoy piensa que la belleza tiene que ver con algo más; le hemos puesto un tono más ligero, le hemos quitado significado y creo que lo que nos une es resignificar la estética y la belleza en pos del bienestar del ser humano y de su sistema.
Un sistema, debo añadir, que funciona de manera curiosa. Un sistema que nos entrega proyectos que combinan diversas disciplinas en una gran red de apoyo; un sistema que nos lleva a lugares como el 25 de la calle Huichapan o que nos junta en cenas, para ponernos al lado de una persona con la que buscaremos, si no cambiar de manera radical el mundo, sí regenerarlo. Algunos podrían incluso decir que con la llegada de esta unión y el primer paso que representa Dos Corazones, Anette y Adán se sacaron la lotería.