EL COLOR LO FUE TODO EN IM MEN FALL/WINTER 2026
Select Ishtar
Fotografías de Alejandro Acero
El concepto “a piece of clothing”, contenido en las colecciones de Issey Miyake, nunca ha dejado de sorprendernos por su elasticidad e innovación. En esta Semana de la Moda Masculina Otoño 2026 no fue la excepción, presentando Formless Form, una variante en donde el color y la tela son el punto de partida hacia los cortes y caen hacia su destino (el cuerpo humano) de una manera natural, coexistiendo con aquellas figuras que oponen resistencia.
En su primera etapa, DAWN, los gradientes de color fueron creados artesanalmente a través de la ropa, en forma de luz naciente al amanecer. Los cortes presentes en abrigos fluyen naturalmente con el cuerpo en diferentes configuraciones, dependiendo de la mente (o las emociones) de su modelo, y fueron acompañados por corbatas y guantes extra largos. El talle de los sacos enmarca la cintura masculina y los pantalones multicapa estilizan la figura sin perder la masculinidad.
Sin perder los ecos de su cultura, en la serie OVERLAP se presentaron variantes de esta piece of clothing partiendo desde el cuerpo masculino, amplificando el volumen con rellenos que recuerdan siluetas tradicionales japonesas, elevadas mediante estructuras verticales.
En GRADATION WOOL es donde el juego comenzó. Cada prenda fue teñida a mano en diferentes patrones y estilizada con drapeados siempre ajustados al cuerpo, dispuestos a crear distintas formas y caídas. La ropa se ve distinta en el gancho que en el cuerpo humano, pues cada pieza se adapta y danza con quien la porta, algunas cayendo desde el cuello a manera de bufandas.
Y mientras el atardecer avanzaba, también lo hicieron las series RAF T, enfocada en el outerwear con una composición mayoritaria de piezas de piel, y KASURI, donde el teñido se vuelve asimétrico en cuatro direcciones y los botones permiten la transformación de un gorro en bufanda, por ejemplo. En esta última, la segmentación sustituye a la degradación, creando bloques de color que dependen por completo de su drapeado.
Con FRONT BACK, los colores claros (morados y rosas) construyen una hora mágica en satín y lana, con transformaciones que se concentran en el centro del cuerpo a través de chalecos y mangas desplegables. Esto da paso al amanecer en SELVEDGE WOOL: prendas en tonos cerúleos, verdes y amarillos, confeccionadas con lana premium producida en Bishu, Japón, donde la fluidez es la protagonista y los gradientes revelan la última fase de Issey Miyake: una en la que el orgullo nipón sobresale y nuevos tonos se introducen en el futuro del menswear.