ENTREVISTA CON HUMBE: LO QUE LO INSPIRÓ A SER EL “DUEÑO DEL CIELO”
SELECT ISHTAR
HUMBE
Fotografías cortesía de HUMBE
¿Se puede dominar el cielo? Un día despertamos y, de pronto, todo se volvió azul, con frases que parecían venir desde algún lugar arriba de nosotros. ¿El culpable? HUMBE. Su sensibilidad, siempre acompañada de una maestría poética, volvió a mostrarnos la fuerza contenida en sus palabras. Su nuevo disco, DUEÑO DEL CIELO, acompañado de una fecha en el Palacio de los Deportes, confirma algo que ya sospechábamos: su música está totalmente sincronizada con los latidos del corazón.
HUMBE es un artista necesario. Con el lanzamiento de su más reciente canción, MORFINA, entendimos lo que significa dejarlo todo en rimas. En este quinto álbum, su independencia brilla más que nunca, y aparecen nuevos himnos experimentales como VEGAS, REM II o MAGIA NEGRA, junto a experiencias que erizan la piel como ORIGAMI y MURALLAS, ampliando su rango sonoro y consolidándose dentro de la escena musical mundial.
A días de su presentación del domingo 30 de noviembre, y con el anuncio oficial del lanzamiento de DUEÑO DEL CIELO, tuvimos el privilegio de conversar con él sobre sus inspiraciones y sobre la importancia de adueñarnos de aquello que observamos a nuestro alrededor:
SELECT ISHTAR: DUEÑO DEL CIELO marca una nueva era para ti. ¿Qué parte de tu independencia (ya sea creativa, personal o espiritual) quisiste que quedara tatuada en este álbum que simboliza el final de una trilogía?
HUMBE: Hacer un disco de 22 canciones. Desde hace tiempo tenía ganas de hacer algo tan extenso, porque creo que así puedo transmitir mi mensaje correctamente e invitar a la gente a mi universo. Mi mayor atrevimiento, en esta independencia, fue hacer un álbum tan extenso y tan… rellenito.
SI: En un momento donde la música se consume con prisa, tus canciones se sienten como un “susurro al corazón” que invita a la gente a escuchar con oídos conectados al sentimiento. ¿Qué papel tienen estas piezas profundas dentro de tu evolución como artista?
H: Es el disco más variado que tengo y la vez que más me he explayado explorando mensajes dentro de mí, dentro de mi familia, dentro de mis amigos, para encontrar ese néctar de donde viene la inspiración.
Cada una de las canciones cumple un papel muy importante en el disco: son experiencias que forman parte de una historia que viaja por las etapas del duelo de perder a alguien. Y no necesariamente alguien externo; puede ser a ti mismo.
El disco nace del pensamiento: “cuando piensas que ya no tienes nada, ¿a dónde volteas a ver?”. Cuando no hay nada, en un planeta vacío donde todo está destruido, volteas a ver al cielo. Volteas a ver lo que queda, donde puedas tener algún tipo de paz. Entonces, de ahí nace el mismo título: es darse cuenta de que tú puedes crear tu propio paraíso hasta viendo el cielo, un bonito atardecer… tener un día horrible y terminar con un cielo bonito, ¿sabes?
SI: Con este disco contemplativo y lleno de narrativa, si DUEÑO DEL CIELO fuera una película, ¿cómo describirías la escena inicial?
H: Yo creo que la escena inicial sería, literalmente, una casa después de que se quemara. Ya no está; ya no hay fuego, pero sigue quemándose. Solo el humo saliendo de todos lados, dejando rastro de que algo pasó…
SI: Tu preparación para el Palacio ha dejado ver nuevas búsquedas sonoras y corporales. Durante el proceso de este álbum, ¿qué descubrimiento musical (sea un ritmo, un instrumento, una referencia o una vibra) te sorprendió más y terminó cambiando la dirección del proyecto?
H: Sí. Este disco se ha influenciado de todo tipo de ritmos: desde el rock, hasta el hip hop, el afrobeat, el country y el pop, viajando también por el reggaetón. Es un disco que se dejó caer con todo y, no sé cómo lo describirían o qué género le pondrían… yo creo que es simplemente alternativo universal. Aunque actualmente es irrelevante ponerle género, estoy convencido de que es muy ambicioso lo que hicimos con DUEÑO DEL CIELO, y eso me ha hecho sentirme más bailarín de repente. Sí, siento mi cuerpo más suelto.
SI: ¿Hubo algún género o algo que haya cambiado el rumbo de tu disco en cierto punto?
H: Sí: el chachachá. Es un género que viene de Cuba y es hermoso, y está presente en una de mis canciones favoritas de este disco, “VEGAS”, la cual llevamos trabajando muchos años.
De hecho, como último empujón del disco, nos fuimos a Islandia un mes y medio a escribir algunas canciones, con el fin de que el disco fuera, como dices, contemplativo, pero más hacia el lado etéreo, sin mucho ritmo. Nos sorprendió que, rodeados de calma y montañas, la primera canción que escribimos fue un chachachá que podría estar más relacionado con el Caribe. DUEÑO DEL CIELO pasa por muchos lados y se conecta perfecto y fuerte.
Cuando estás en sesiones de composición, de cualquier lado puede venir una idea. Incluso estábamos jugando en el estudio y, con un sonido que salió detrás del sintetizador, terminamos una canción que terminó liderando este proyecto.
SI: CDMX amaneció con la frase DUEÑO DEL CIELO, y tú te convertiste en ese símbolo. Si ya conquistaste un cielo, ¿a qué nuevos cielos aspiras ahora?
H: Me imagino cantando en Japón, no sé… ¡imagínate! Algún día sé que me va a llevar para allá.
SI: Tu familia ha sido parte fundamental de tu camino musical. ¿De qué manera se involucraron en esta nueva era y qué te aportó emocionalmente trabajar con ellos en este disco?
H: Mi hermano es mi mano derecha y yo soy su mano derecha, y me encanta que sea parte de mi proyecto porque es mi compañero, está conmigo, cuidándome. Es importante tener a alguien así, sobre todo en esta industria, porque me siento siempre acompañado.
La presencia de mi familia está en cada canción: desde la mera escritura están presentes mi mamá y mi papá. Siempre. DUEÑO DEL CIELO es un disco que escribí con Emiliano, a veces juntos y a veces separados. Les deseo a todos que tengan una conexión con sus hermanos o sus amigos, porque es lindo conectar a nivel creativo.
SI: Si solo pudieras dejar una imagen, una frase o un sentimiento a la gente este domingo en el Palacio de los Deportes, ¿cuál sería y por qué?
H: El escenario. Es algo impactante.
SI: Para terminar: ¿algo que te emocione de tu show en el Palacio de los Deportes?
H: Va a haber orquesta en vivo. Eso es lo más especial para mí porque toda mi vida he querido llevar una en vivo, lo cual hará de DUEÑO DEL CIELO algo tan especial y único.
Después de la entrevista, tuvimos la oportunidad de asistir al show y confirmar que el escenario era la imagen más viva y reflectante entre una multitud vestida de cielo. En esta listening party, se siente a un HUMBE dispuesto a escribir historia con 22 canciones que, entre lágrimas y piel chinita, verán la luz oficial este sábado 6 de diciembre.
DUEÑO DEL CIELO es una apuesta por sentir y vivir en el presente, una invitación a observarlo todo y no guardarse nada. Hay algo profundamente bello en experimentar con intensidad cuando nuestros artistas representativos también lo hacen con tanta entereza. No se pierdan el lanzamiento; estaremos esperando sus reacciones en el Instagram de thewalk.com.mx.