MY SICILY. MY BAG. MY DOLCE & GABBANA
DANI MJ
fotografías de Mauricio Sánchez
asistentes de fotografía: Dani MJ, Select Ishtar
Cierres, correas, broches, placas.
Los elementos que cualquiera imagina cuando piensa en lo que compone una bolsa.
De piel o de tela, grandes o pequeñas, discretas o llamativas.
Sicilia, dentro de la cultura italiana, representa belleza, color, aventura y alegría. Y My Sicily es la encarnación de ese espíritu. Para Dolce & Gabbana, sus bolsos son el binomio perfecto entre tradición y contemporaneidad.
La bolsa es ese objeto que parece invisible y, sin embargo, siempre está ahí; capaz incluso de convertirse en protagonista y robar todas las miradas.
Para algunas personas es pura practicidad: llevar solo lo esencial. Para otras, significa estar listas para todo. Hay quienes la usan como herramienta diaria y quienes la transforman en el statement definitivo de su estilo, o incluso en un objeto de colección.
De fiesta o de noche, elegante o deportiva, divertida o casual.
Todos sabemos qué es un bolso y para qué sirve. Pero My Sicily va más allá. Nos habla del cómo, el cuándo y el porqué. Gracias a su tecnología NFC, cada pieza guarda su propia historia y la pone al alcance de un simple toque en tu celular.
Un bolso que no solo existe, sino que vive en torno a tus necesidades: resistente, con asas ajustables y removibles, diferentes tamaños y colores, y la máxima calidad en materiales. Porque, como bien dicen, el diablo está en los detalles —y Dolce & Gabbana entiende mejor que nadie lo que significa esa frase. Explorar sus bolsos es sumergirse en el ADN de la firma.
En un mundo en el que todo parece querer gritar pertenencia, ¿qué hace que una bolsa sea verdaderamente tuya? Para algunos, las historias que guarda: como aquella mujer que bailó toda la noche con su bolso colgado del brazo. Para otros, los recuerdos que evoca: el chico que compra uno en cada ciudad nueva que visita. O incluso la búsqueda minuciosa de esa chica que encontró en su bolso ideal el compañero perfecto para sus días de trabajo sin perder estilo.
Hay quienes suman charms y detalles personales que lo vuelven único. Y con My Sicily puedes hacer todo eso y más: personalizarla de forma literal gracias a su sistema de customización. Las posibilidades para poner tu sello en la etiqueta son infinitas: tu nombre, iniciales o una palabra romántica que te inspire. Porque la My Sicily es tuya, y el mundo tiene que saberlo.