IT'S A WRAP! GLENN MARTENS DEBUTA EN MAISON MARGIELA: COUTURE FALL 2025

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IT'S A WRAP! GLENN MARTENS DEBUTA EN MAISON MARGIELA: COUTURE FALL 2025

Fotografías de Filipo Fior

El anticipado debut de Glenn Martens como parte de la Artisanal Maison Margiela llegó en la Semana de la Alta Costura Otoño/Invierno 2025 y seguimos con la boca abierta debido a la exposición de artesanía refinada presentada en el mismo venue que dejó Martin Margiela en 2008. No solo cumple las expectativas, las rebasa con propuestas de layering y decorados tridimensionales en plástico y seda.

En un prólogo retrospectivo, Glenn Martens nos lleva a un viaje donde el papel y el plástico desgastado narran no solamente la historia de la firma, sino también el inicio de este nuevo capítulo. La pasarela comienza con estos materiales en estado puro, con una pequeña superposición a prendas básicas y, de ahí, va en crescendo, como si de la apertura de un portal se tratara, pero con una pequeña reminiscencia en su trabajo con Jean Paul Gaultier.

Pequeñas secciones van vislumbrando los decorados artesanales que se verán a continuación, así como el juego de drapeados que envuelven en espiral el cuerpo de las modelos. Llegamos a un punto donde las chamarras (con una brillante apertura en el pecho para sostener) contienen el degradado del lugar: papel desgastado y la corsetería en forma de cuerpo de maniquí, se encuentra confeccionada con pulcritud, seccionando el torso en tres secciones.

Después de presentar los abrigos, faldas y pantalones que dan la ilusión de haberse endurecido en el sótano de una biblioteca con el paso del tiempo, pasamos a la superposición de plástico con cortes tridimensionales sobre estampados vívidos. Esta técnica le da vida y brillo a lo que yacía abandonado, generando una ilusión de pintura fresca y una silueta mucho más audaz.

Pero estas formas tridimensionales no fueron las únicas en hacer debut. Maison Margiela crea cortes de seda en forma de alas y plumas para decorar prendas base. A primera vista imperceptibles, pero que, en movimiento, levitan con el espectador como si de una idea se tratara. Estos cortes también se presentaron en formas botánicas dentro de estampados, colocados minuciosamente en la anatomía de vestidos, respetando la zona de la cintura y exaltando los hombros, caderas y bordes de los vestidos.

La colección también cuenta con un apartado de decorado artesanal en forma de crochet y beading, así como una decoración barroca en sacos y camisas, todas complementadas con las anticipadas máscaras que cada modelo portaba. Todo para generar un momento de relajación con la inclusión de tres vestidos de seda ajustados al cuerpo, descansando de decoración, pero rebosantes en técnica y ese arte, característico de Martens, de mantener la sensualidad sin enseñar piel.

Esta colección sobrepasa nuestras expectativas y nos deja clara su postura frente a cómo observa el director creativo a la firma. Su reinterpretación es balanceada, propositiva y mira hacia el pasado y el futuro al mismo tiempo. ¡Bravo!