HERMÈS MEN’S PRIMAVERA/VERANO 2026: VERANO EN LA CIUDAD
Kevin Gorian
imágenes ALEJANDRO ACERO
La Semana de la Moda Masculina de París Primavera/Verano 2026 está llegando a su fin. Pero, antes de pasar a la Alta Costura, todavía hay unos cuantos shows por delante. Hoy, Véronique Nichanian nos volvió a sumergir en el universo de Hermès con una colección que solo puedo describir como el sueño de una noche de verano europea. Véronique y Hermès, junto con Nadège Vanhée-Cybulski, se han encargado de cimentar la definición de lo que es el lujo silencioso; ese diseño atemporal que no necesita de patrones de monogramas ni de exuberantes muestras de extravagancia para atraer miradas. Por supuesto, la nueva colección no se aleja de esta línea tan característica de la casa de moda francesa: en un despliegue de colores mediterráneos (entiéndase beiges, cafés y grises con acentos de verde, rosa o azul), la directora artística de la línea masculina nos presentó piezas ligeras y, hasta cierto punto, de un casual que las hace fáciles de llevar de día o de noche, sea en Grecia, en México, Mónaco o Colombia. Cinturas altas en bermudas de cuero tejido, bomber jackets, también de piel, y playeras sin mangas desfilaron como las opciones que Hermès presenta para el hombre del 2026, un personaje que recorre el mundo en un verano interminable de citas, reuniones y cenas junto al viento cálido de un atardecer junto al mar. La sastrería de Véronique se mantiene precisa, a la medida, y buscó equilibrio a través de pequeños toques juguetones como patrones de zigzag, bandanas al cuello y sandalias abiertas que dejaron a los modelos casi descalzos. La clave de una firma como Hermès, que se mantiene estable, casi estoica, en tiempos de cambios, está en su identidad fuertemente definida, que modifica los códigos clásicos lo suficiente para hacerlos sentir frescos, pero que, a su vez, los mantiene identificables, porque, bueno, por algo siguen allí. Fuertes. Simples. Hermosos.