HERMÈS FALL/WINTER 2025-26: TODO LO QUE NECESITAS

Kevin Gorian
HERMÈS FALL/WINTER 2025-26: TODO LO QUE NECESITAS

Imágenes Hermès via Instagram.

Se vea por donde se vea, Nadège Vanhée ha convertido a Hermès en la casa de lujo discreto por excelencia, casi en un sinónimo del término. Y, para la colección Fall/Winter 2025-26, la firma vuelve a introducirnos a su territorio, en el que una feminidad segura se presenta en movimiento.

Sin duda alguna, los shorts de cuero y los abrigos fueron dos de los elementos más destacados de esta entrega. Mostrar piel y, al mismo tiempo, cubrirla, fue la regla máxima en esta pasarela, como si el verano y el invierno encontraran el punto medio en el que sus guardarropas se dan la mano.

Los colores terrosos que suelen marcar tendencia dentro de Hermès fueron sobrepasados por el uso del negro y el café oscuro: se llevaron en faldas, en chalecos acolchados, en botas altas y mallas con ligeros destellos, en guantes de cuero sin dedos, en pantalones y en piezas que jugaron con el contraste de la piel y el pelo.

Dentro de esta colección ready-to-wear hay una clara inspiración en el menswear y en la sastrería, añadiendo al armario femenino las prendas necesarias para cualquier gusto y ocasión. “Ella tiene todo lo que necesita” es la frase con la que Hermès brandeó esta colección. Y, en efecto, esta entrega incluye los básicos y clásicos atemporales que cualquier fanática de la moda podría pedir.

En este paraíso de cuero, sin embargo, también pudimos ver piezas en mezclilla, para un look desenfadado, en cachemira, si lo tuyo es la moda más cozy, e incluso en fieltro, que suele recibir más amor en otras áreas del diseño de la marca; Nadège nos regaló una muy entretenida combinación de materiales que atrapan la vista y que te mantienen analizando el layering por varios minutos.

Las siempre agradecidas referencias al deporte ecuestre llegaron acompañadas de una elegancia propia de las modelos off-duty y, también, de algunos homenajes mucho más claros a la cultura western, como pudimos ver en la construcción verde brillante del look 47 (un color que se agradece ver en piel).

Piezas ceñidas se combinaron con volúmenes fluidos en un diálogo de libertad y exaltación de la figura, de una sensualidad reservada. “Puedes ver mi pierna, sí, pero el resto tendrás que imaginarlo”. La moda, a fin de cuentas, es un juego de poder en el que, con Hermès, llevas las de ganar.

La mujer que Hermès nos presentó en esta pasarela no tiene tiempo para su alrededor; se conoce y se define, y lo mismo hace con sus objetivos. Se mueve siempre hacia adelante, una idea que reforzaron con el paso veloz de las modelos sobre la pasarela.