JEAN PAUL GAULTIER: EL NAUFRAGIO PERFECTO PARA LUDOVIC DE SAINT SERNIN
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Jean Paul Gaultier, Ludovic de Saint Sernin
Photo by Daniele Oberrauch / Vogue Runway
Para cerrar el cuarto día de la Semana de la Moda en Alta Costura, tuvimos el internado del octavo director invitado de Jean Paul Gaultier, Ludovic de Saint Sernin, conocido por su enfoque atrevido en prendas. En su primera dirección en Haute Couture, demostró un balance perfecto entre el je ne sais quoi característico de Jean Paul Gaultier y una picardía poco vista en la marca que le inyectó frescura y diversión.
“Le Naufrage” flota desde las profundidades del océano, iniciando con una sirena que representa perfectamente la fusión de los dos diseñadores: un corsé ajustado a la francesa y una falda de encaje. El estilismo náutico se ahoga en ilusiones nudes de piel mojada y un juego de asimetrías y drapeados que simulan las olas violentas del mar, así como cortes en los bordes de sacos y vestidos, cuyo movimiento oscila con el viento, como si salieran de un cuento de Julio Verne.
“Sensual, pero sofisticado” es la frase que utilizó Saint Sernin para describir esta colaboración. Una manera de inyectar la alegría de Gaultier en su colección fue respetar el trabajo de sastrería y, al mismo tiempo, utilizar materiales poco convencionales, como látex con simulación de piel de cocodrilo, y combinarlos con seda, plumas y apliques en cristal.
La colección se siente como una retención en las olas del mar, como si Ludovic tuviera el control de la Luna y su influencia en las corrientes marítimas para así, moldear los vestidos a su gusto. Es un juego pícaro y perfecto donde un barco se destruye para que los personajes tomen vida con sus restos y, así, puedan vestir con las cuerdas de la vela y las anclas.
Parece que Saint Sernin encontró su lugar, así que solo el tiempo dirá si Jean Paul Gaultier decide unirlo a su tripulación.