DE CONTRASTES: SAINT LAURENT MENSWEAR OTOÑO/INVIERNO 2025-26

Kevin Gorian
DE CONTRASTES: SAINT LAURENT MENSWEAR OTOÑO/INVIERNO 2025-26

Imágenes SAINT Laurent

Podremos estar en la Semana de la Alta Costura, pero la moda masculina no se ha quedado atrás todavía. Ni mucho menos, ya que hoy Saint Laurent decidió presentar su colección menswear Otoño/Invierno 2025-26. Bien dicen que lo mejor siempre llega al final.

La nueva producción de Anthony Vaccarello para la firma francesa llega como una exploración de la dualidad que ha marcado a Saint Laurent desde su fundación. Una casa de moda que, de cierto modo, ha estado destinada a jugar con las contraposiciones gracias a sus fundadores: “ un esteta hambriento de nuevas experiencias y un constante genio literario”, como explica la firma.

Sobre la pasarela, la ya conocida sastrería refinada y precisa de Vaccarello tomó un giro inesperado, el del debate entre aparentes opuestos. Un contraste entre el alma del diseñador Yves Saint Laurent y el espíritu del fotógrafo Robert Mapplethorpe. Es decir: el dogma de lo clásico complementando una elegancia seductora, rebelde, amenazante. 

La ambigüedad vuelve a hacerse presente en la mente creativa de Anthony Vaccarello, quien ha llevado el rumbo de Saint Laurent hacia una conquista y fusión de lo masculino y lo femenino, que se integra para desdibujar líneas que nunca debieron existir. Hombre y mujer, dos partes de un mismo ser que se combinan, dan vida a un rompimiento de la dualidad.

En la temporada masculina Otoño/Invierno 2025-26 de la marca francesa “los abrigos amplios con detalles de plumas y las chaquetas cruzadas de corte impecable cambian de carácter al combinarse audazmente con botas altas de cuero estilo wader”, como ejemplo de la chispa que mueve a su director creativo hacia la fusión de caminos que van en diferentes direcciones.

En este mismo sentido, lo ligero y lo rígido se enfrentan; lo ajustado y lo voluminoso crean una sinfonía de formas que se solapan e imponen en una nueva tendencia que pone cara a cara al minimalismo y a la opulencia, arrancando de los ecos del pasado lo que Anthony considera que será el futuro, proyectado ya en el presente.