YOHJI YAMAMOTO: SU MUNDO OSCURO PARA EL OTOÑO/INVIERNO 2025-26
Kevin Gorian
Imagen de portada @fascinatejapan / Instagram.
Imágenes del artículo Yohji Yamamoto / Instagram.
Temporada tras temporada, Yohji Yamamoto nos introduce a un mundo oscuro, postapocalíptico y nostálgico plagado de antihéroes. Su colección Otoño/Invierno 2025-26, presentada hoy en la Semana de la Moda Masculina de París, no rompe la narrativa.
Y, no me mal entiendas: es maravilloso cuando los diseñadores se atreven y rompen con sus propios esquemas. Empero, si algo no está roto, ¿para qué arreglarlo? Yohji sigue siendo Yohji: ligeramente caótico, melancólico y enfocado en lo funcional.
Sobre la pasarela de este jueves desfilaron modelos despeinados de todas las edades, ataviados en piezas gruesas, voluminosas, pensadas para una existencia bajo la lluvia perpetua: abrigos de doble vista, pantalones, chamarras y calzado. Junto a esta tendencia, el oversize en la sastrería tampoco se hizo esperar.
Yamamoto no es ajeno a “lo que se pone de moda”, y el japonés, al igual que algunas otras marcas y directores creativos esta temporada, se decantó por explorar lo acolchado, añadiendo capas táctiles y visuales extra a sus looks. Ya no solo vemos los ligeramente confusos estampados en su ropa; de alguna manera, sobresalen y los sentimos.
Con acentos de azul, verde, rojo y blanco, Yohji Yamamoto explora la vida urbana de sus arquetipos, algunos de los cuales cargan en su ropa statements del pensamiento que fundamenta la entrega, frases como: “Would you dance with me?” (“¿Bailarías conmigo?”), “Despair is the conclusion of the fool” (“La desesperación es la conclusión de los necios”) o “Sadness and sufering ar the flowers of life” (“La tristeza y el sufrimiento son las flores de la vida”).
Los detalles sutiles, como estoperoles en los zapatos, broces de presión sin ningún uso aparente o múltiples cuellos en una misma camisa, Yohji nos invita a observar, más que solo mirar, para encontrar la belleza que se oculta entre las capas y capas de tela que, en sí mismas, ya constituyen todo un espectáculo.