SEAN SUEN NOS LLEVA POR EL CAMINO DEL TÉ Y LOS CABALLOS CON SU COLECCIÓN OTOÑO/INVIERNO 2025-26
Kevin Gorian
Imágenes ALEJANDRO Acero
La Semana de la Moda Masculina de París sigue su rumbo, certera y sin descanso. Hoy, en el tercer día, Sean Suen presentó “The Ancien Tea Horse Road”, su colección Otoño/Invierno 2025-26, un homenaje a las alianzas forjadas a través de los caminos y los intercambios culturales.
Como es costumbre de los diseñadores orientales, la nueva colección de Suen llega cargada de un denso trasfondo simbólico: las aventuras de los porteadores, caravanas y mercaderes que transitaban la meseta Qinghai-Tíbet y la meseta Yunnan-Guizhou, conectando el suroeste de China, las regiones tibetanas e incluso países vecinos de Asia, se alzan como la gran inspiración de Sean.
Las referencias a los viajeros son claras, así como los guiños a un Salvaje Oeste propio de América: la amplitud de los abrigos y pantalones, libres y de materiales gruesos, se combinan con sastrería un poco más clásica, así como con reinterpretaciones de artículos de viaje, como capas o sombreros.
Botas cubiertas de pelaje, grandes capuchas, mangas amplísimas y zapatos abiertos son combinados en un estilismo que define los nuevos arquetipos de los trotamundos: hombres elegantes, sí, pero también deseosos de salir de la norma y expresar con volúmenes y texturas sus orígenes y destidos.
En un texto compartido a través de su cuenta de Instagram, la firma lleva a cabo una reflexión sobre los regalos de la naturaleza que eran transportados a través de este camino de cerca de dos pies de ancho: té, seda, cordyceps y cártamo, materias que se convirtieron en parte crucial de la vida diaria de sus compradores. Y es esto, precisamente, lo que Sean Suen hace con su nueva colección: convertir sus piezas en materia de trueque.
El diseñador chino busca, a través de su ropa, continuar la tarea de unir las estéticas de Oriente y Occidente, tendiendo un puente cultural tanto físico como espiritual que amalgama las características y estéticas de las culturas Han, Tibetana, Naxi, Ba, entre otras, dando forma un lenguaje de la moda que los exploradores de este camino podrán usar para comunicarse, sin importar de dónde vengan.