HUMBE LE PIDIÓ UN DESEO AL “ARMAGEDÓN”
Kevin Gorian.
texto por Kevin Gorian.
frases en itálicas por Dani MJ.
imágenes por Krista Garza.
Miras hacia arriba y allí está: un punto brillante en el cielo, uno más entre cientos, entre miles, entre millones. Empero, uno que destaca.
¿Su particularidad? Se mueve. No sabes a qué velocidad y puede que tampoco despierte mucho tu curiosidad. Al menos no esa propiedad del objeto. Desde tu perspectiva, tiene muchas otras que son… hermosas. Ignoras. Admiras. Esperas. Desesperas. Te construye y desgarra. Sabes que quieres pedirle un deseo.
Los días pasan y la estrella fugaz sigue suspendida en el firmamento. Cada vez más grande. Próxima. Bella. Atrayente. Y, también, amenazadora. Ya no solo tú la miras; los demás lo notan: no es lo que parecía. Le encomendaste tu amor al fin del mundo. Al Armagedón.
No es extraño que, para su quinto álbum de estudio, el cantante, productor y compositor mexicano Humbe decidiera explorar un camino que hasta ahora le era ajeno (y a propósito): el de la sensualidad. 10 pistas que en total suman 38 minutos componen el nuevo lanzamiento del regiomontano; sin embargo, no debemos dejarnos engañar. Ese 10 se convierte en uno, pues el absoluto de las canciones se convierte en una gran sinfonía de emociones conectada por puentes musicales que son otro mundo en sí mismos. Contrapuntos. Momentos para reflexionar antes de continuar el viaje que constituye "Armagedón": un único gran cantar hecho de retazos recogidos y reconstruidos con amor y pasión.
| Su álbum más maduro, “Armagedón”. Diría que es el Yang de su era "Esencia".
Antes del lanzamiento del álbum, tuvimos la oportunidad de sentarnos en una sala, junto con Humbe, otros medios y su familia, a escuchar estas nuevas pistas, y tambien platicar sobre lo que se esconde detrás de cada nota y letra (en las palabras de la propia madre del artista, él prefiere mostrar sus proyectos en persona; le gusta ver la reacción física de los demás ante lo que crea, y su propia emoción es contagiosa; Humbe llena la estancia, sin importar su silencio).
Al día de hoy podemos decir que casi un milagro que podamos escuchar lo que, de acuerdo a sus Humbe, se ha convertido en su proyecto favorito hasta el momento: las canciones que componen "Armagedón" salieron del baúl de los recuerdos del cantante, un lugar donde guarda las canciones que siente que todavía no están listas para ver la luz del día. Fue, en parte, gracias al triunfo de "KINTSUGI", que podemos vivir la experiencia de esta odisea espacial que nos invita a explorar una relación sentimental y todos sus matices, tan contradictorios como la belleza de un asteroide que se dirige hacia la Tierra con la intención de borrar todo lo que existe bajo el sol.
| El álbum, en general, se siente como un grito que se queda en pensamientos, que vives solo y que nadie es capaz de escuchar.
Es justo esta metáfora la que adorna la portada de "Armagedón", y es también el hilo conductor que, como la voz de un narrador omnipresente, nos acompañará desde "ASTROS" hasta "armagedón", a través de un disco en el que nada y todo es casualidad; las contradicciones y todo lo que representan son parte esencial de la exploración que se nos plantea. Para Humbe, "Armagedón" fue, de cierto modo, creado por el universo mismo, y es importante escucharlo en el orden establecido por el cantante, ya que estamos ante un "cuento" lineal en el que tanto nosotros como Humbe mismo iremos encontrando diversos, nuevos significados con cada escucha.
| Una propuesta de pop alternativo y R&B con sonidos que pocos se atreven a visitar en la escena popera del país..
La complejidad en la historia de cada canción es innegable; empero, si hay cabida para una opinión mucho más personal, me sentía atraído, en especial, por esas transiciones que hilvanan las melodías: en cada una hay pistas sueltas, matices bajo la superficie, capas en las que te puedes sumergir para encontrar pequeños regalos, sonidos que son más de lo que esperas. Desde un violín melancólico hasta la risa de una amiga de Humbe; una abeja, un ritmo que se vuelve latido o la succión masiva del vacío, hay una riqueza indescriptible en esos puntos de inflexión.
| Si “Hasta la raíz” Natalia Laforcade existe para contar una historia de corazón roto, “Armagedón” nació para contar la vida de una relación tóxica.
Como ya dije, la aventura nos lleva desde "ASTROS" hasta "armagedón", a lo largo de nueve rolas. Y esto tiene una razón de ser: la décima pista, "bien hecho", parece ser la calma después de la tormenta. De acuerdo a Humbe, "esperanza pura", pues el Armagedón no es el fin de todas las cosas, sino, de alguna manera, el principio de ellas.
| De mis partes favoritas, una es la producción del álbum: instrumentos, sintetizadores, sampleos de voces, momentos grabados e incluso de una voice note de Whatsapp es parte de los elementos que componen la historia.
No cabe duda por qué este es un álbum que llena de orgullo al regiomontano, ni tampoco se pone en duda la montaña rusa de emociones que te hará experimentar. Subidas y bajadas súbitas; corazones rotos y unidos en sus fracturas con oro; sensualidad pura y también sexualidad al aire. Amor y, al mismo tiempo, desolación. Un espectro para los poetas modernos que, como la atmósfera entrando en contacto con esa figura astral que viene hacia nosotros, nos marca en la piel que "si el amor no quema no es amar".
Es tu turno ahora. Experimenta "Armagedón" de Humbe y déjate ser, por unos minutos u horas, en la épica del sonido mismo de las estrellas.